Cartuja de Miraflores
Cuando iba al colegio, a una de mis profesoras le gustaba llevarnos de excursión a lugares donde pudiéramos ampliar nuestro conocimiento en arte y cultura. Uno de esos viajes fue a Burgos, en el cual me enamoré de su catedral, a la que años más tarde, siendo bastante más mayor, decidí volver por mi cuenta. Lo que no sabía es que en ese viaje iba a descubrir otro sitio que me iba a maravillar. Hablo de la Cartuja de Miraflores, un monasterio de los monjes de la Orden de los Cartujos que se encuentra a las afueras de Burgos.
Este monasterio de estilo gótico construido en el año 1454 fue diseñado por Juan de Colonia, un arquitecto alemán que se encargó también de la construcción de la catedral de esta misma ciudad, ya que el edificio original construido en 1401 fue destruido por un incendio. Como decía antes, aquí es donde habitan los monjes de la Orden de los Cartujos desde 1442. Estos monjes se caracterizan por la búsqueda de Dios en la soledad, así que si lo que queréis es paz y tranquilidad, ya sabéis que ser un monje cartujo puede ser una opción.
Lo más característico de este edificio es su iglesia, la cual
tiene fácil acceso y se puede visitar libremente. En su portada podemos
observar una pequeña representación de la “Piedad” y los escudos de Castilla y
León y de Juan II (padre de Isabel la Católica), cuya sepultura se encuentra en esta
misma Cartuja. También cabe destacar la importancia de sus vidrieras, las
cuales son unas de las mejores conservadas en España y desarrollan el Ciclo de
la Pascua.
Cuando entramos en la Iglesia nos encontramos con el coro,
que está compuesto por 50 sillas y hecho en madera de nogal, también de estilo
gótico, pero si seguimos avanzando, nos encontramos con el retablo mayor y el
conjunto funerario de Juan II y su mujer, Isabel de Portugal.
El retablo mayor está formado por gran cantidad de figuras
que nos muestran la vida y pasión de Cristo desde su infancia. También nos
muestra una “rueda” de ángeles en la que en el interior encontramos a Cristo
crucificado, y si nos fijamos, en la parte inferior también encontramos unas
figuras con actitud orante que representan a Juan II y su mujer. Se dice que
para el dorado se utilizó oro traído por Cristóbal Colón de su segundo viaje a
América.
Delante del retablo encontramos el sepulcro real, probablemente uno de los más llamativos de toda Europa ya que tiene forma de estrella de 8 puntas y está fabricado es alabastro. En su parte superior se pueden observar las figuras de los reyes, aparte de las de los 4 evangelistas. En su parte inferior encontramos imágenes de figuras que hacen alusión a la muerte y a la redención. Este sepulcro fue encargado por la reina al escultor Gil de Siloé y también el sepulcro de su hermano, el infante Alfonso de Castilla, el cuál encontramos a la izquierda del retablo.
Aparte de todo esto, podemos encontrar diferentes obras de arte también del gótico español en su exposición permanente. Podemos visitar la Cartuja cualquier día ya que está abierta todos los días del año menos el 25 de diciembre y los días 1 y 6 de enero. La entrada es libre, es a la salida cuando decides cuanto quieres dejar de voluntad para que los cartujos mantengan abierta esta parte de su monasterio al público, así que eso ya depende de lo generosos que os sintáis ese día. También venden artículos artesanales hechos a mano por los monjes, por si os queréis llevar un souvenir original. Si pasáis por Burgos, creo que esta es una parada que deberíais hacer, ya sea por su tranquilidad o por admirar su iglesia de estilo gótica, lo que más os llame la atención, porque como todo en esta vida… Es cuestión de gustos, y para gustos lugares.



Comentarios
Publicar un comentario