Castillo de Trujillo

Seguro que todos habéis oído hablar de la serie Juego de Tronos, la mayoría la habréis visto, pero… ¿Sabíais que algunas escenas están grabadas en España? Una de ellas, por ejemplo, es en un precioso castillo extremeño. Estoy hablando nada más y nada menos, que del castillo de Trujillo.

Este castillo, construido entre los siglos IX y XII, fue erigido encima de lo que era una antigua alcazaba árabe. Está situado sobre el cerro llamado Cabeza del Zorro, y fue elegido por la cadena HBO para rodar algunas de las escenas de la exitosa serie Juego de Tronos. Pero aquí no hemos venido a hablar de porqué eligieron este magnífico castillo del medievo español, si no de porqué deberíais visitarlo.

El castillo, construido con grandes bloques de sillería, consta de nada más y nada menos que 17 torres defensivas, dos de las cuáles nos encontramos a la entrada del mismo. Estos sillares son reutilizados de algunas construcciones romanas, o al menos en su gran mayoría, y en algunos de ellos aún se pueden ver inscripciones romanas. Se podría decir que es un palacio reciclado, ya sea por ecología o por temas financieros (que es lo más probable), los cacereños medievales, fueron respetuosos con el medio ambiente y el planeta.

De lo grandioso que pudo ser este castillo en la época de su construcción, a día de hoy se conservan dos partes: el patio de armas y la albacara (más comúnmente conocida como recinto amurallado). Antes de entrar se puede observar que entre las dos torres principales se encuentra una figura de la Virgen de la Victoria. Cuenta la leyenda que esta Virgen se apareció a los cristianos para ayudarles a luchar contra las tropas árabes, y que gracias a ella ganaron la batalla. Por eso, a día de hoy es la patrona de la ciudad y está incluida en el escudo de la ciudad junto a las dos torres. Nada más entrar, entramos en el patio de armas y en él podemos encontrar dos aljibes (depósitos que había bajo tierra y se utilizaban para recoger el agua de la lluvia), uno de ellos ha sido reutilizado como baño público por si urge la necesidad, y en el otro se ha construido un pequeño puente por encima del agua para poder visitarlo.

Lo que hace más apetecible a este castillo, es el poder caminar por su muralla observando el precioso paisaje que tenemos alrededor, lo cuál hace que sea mucho más ameno, y al estar en una zona alta de la ciudad (cosa que hacía que fuera más defendible) podemos captar también una bonita vista de Trujillo.

Actualmente, aunque no es un castillo habitable, es una atracción turística que atrae a montones de visitantes, ya sean cinéfilos que quieren disfrutar de los escenarios donde se rodaron algunas de las escenas de sus series o películas favoritas, o simplemente por personas que quieren disfrutar de la magia que recoge este bonito rincón extremeño. También he de decir, que los trujillanos del siglo XXI siguen siendo bastante ecológicos y reutilizan este lugar también como escenario de algunos eventos como pueden ser conciertos. Este castillo, junto con el precioso paisaje del Parque Nacional de Monfragüe son unos de mis favoritos en el ámbito español, vosotros puede que prefiráis otros por sus características, su historia o sus vistas, pero como todo en esta vida… Es cuestión de gustos, y para gustos, lugares.

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